¿Qué es el expediente electrónico?
Para
comprender mejor es conveniente comenzar definiendo qué es un expediente para
luego adentrarnos en el expediente electrónico y sus particularidades.
Un
expediente es un documento completo que reúne la suma de todos aquellos
documentos que requiere la gestión solicitada por una persona física o legal.
Es un conjunto de datos registrados en un soporte durante el seguimiento y
hasta la finalización de una actividad institucional o personal, y que
comprende un contenido, un contexto y una estructura suficiente para constituir
una prueba o una evidencia de esa actividad.
Si el
registro de los datos y los documentos que conforman al expediente están en
soporte digital, estamos frente a un expediente electrónico. Una definición más
formal sería: la serie ordenada de documentos públicos registrados por vía
informática, tendientes a la formación de la voluntad administrativa en un
asunto determinado.
El objetivo del Expediente Electrónico es almacenar y
gestionar documentos de forma automatizada por medio de OnBase donde el usuario
final podrá ingresar a la información de forma fácil y sencilla para su
consulta.
CARACTERÍSTICAS:
Rapidez. Facilita el pasaje de los
expedientes entre quienes deben trabajar sobre ellos (sean oficinas, organismos
u organismos diferentes), que pueden estar ubicadas en lugares distantes; el
trámite se vuelve más rápido y económico, y la gestión más eficiente. Evita el
extravío de expedientes en papel, lo que usualmente genera grandes retrasos. La
búsqueda y recuperación de los expedientes deja de ser un problema.
Descentralización. El soporte electrónico permite
que los expedientes sean iniciados desde distintas ubicaciones geográficas, sin
estar limitados por restricciones horarias (de atención al público, horarios
laborales o husos horarios). Permite la interacción y el trabajo sin requerir
de la presencia física de los usuarios. De este modo se favorece la descentralización
y se acerca el trámite al usuario.
Validez
legal. El
expediente electrónico se regula por un marco legal que legitima y legaliza los
procesos documentales electrónicos. Cada actuación en el expediente que esté
firmada electrónicamente, reviste el mismo valor legal y documental que en el
soporte papel.
Transparencia. El expediente electrónico puede
ser seguido por el interesado paso a paso, conociendo su estado, en qué etapa
se encuentra y cuáles son las siguientes. Esta información es actualizada cada
vez que el expediente se mueve en la organización, pudiendo estar a disposición
del interesado las 24 horas del día, a través de Internet.
Interoperabilidad
e intercambio de
expedientes. Los expedientes 100% electrónicos pueden ser interoperados entre
diversos organismos o empresas sin necesidad de trasiego de papeles ni demoras
por traslados. Además se evita el riesgo de deterioro y de extravío de
documentos durante su transferencia.
Del papel
al digital. El
expediente electrónico funciona con documentos electrónicos capaces de circular
entre personas, pudiendo ser modificados según protocolos de autorización
previamente estipulados y firmados electrónicamente. Así es posible pasar del
uso del papel como soporte documental hacia el soporte digital, sin perder
garantías de calidad y validez, ni opciones en la diversidad de trámites
disponibles.
Rápida
localización y fácil almacenamiento. El expediente electrónico puede ser localizado
rápidamente en bases de datos indexadas. Su inmaterialidad permite que puedan
ser almacenados sin necesidad de grandes espacios físicos. La tecnología
permite que los documentos de diversos tipos de expedientes se almacenen en un
repositorio único organizado y centralizado, que pueda ser accedido por todos
los usuarios autorizados y que cuente con un mecanismo de respaldo que asegure
su contingencia.
Copias
fieles. Los documentos
pueden ser reproducidos tantas veces como sea necesario, y obtener cada vez
copias fieles del original. En el caso del expediente que se inicia a través de
formularios o cartas en formato papel las copias que de ellos se generen
deberán atravesar un nuevo proceso administrativo para ser autenticados,
resultando en procedimientos largos y engorrosos. Sin embargo, con el soporte
electrónico estas nuevas etapas en el flujo documental no son necesarias.
Seguro. El expediente electrónico es
mucho más seguro que el que emplea soporte papel. No es posible que se
extravíen páginas o se las elimine sin que haya registro sobre quién y cuándo
sucedió. No es necesaria su impresión en papel a modo de respaldo, sino que se
enmarca en las políticas de respaldo de bases de datos disponibles en la
organización. No existe deterioro de los documentos electrónicos. Los
mecanismos de firma electrónica descritos a continuación garantizan que el
trámite electrónico sea aún más seguro que uno en papel.
Firma
electrónica. En los
expedientes electrónicos se suele emplear la firma electrónica en procura de
que: >> Quien firma una actuación en alguna etapa del expediente, sea
quien dice ser (concepto de “no repudio”) >> Todo aquello que sea firmado
sea cifrado hasta que llega a su destinatario, no pudiendo accederse a su
contenido por personas no autorizadas. >> En caso de interceptación no
autorizada del expediente, e intento de modificarlo, ello se detecte
automáticamente.
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